En
los últimos años hemos empezado a oír hablar de la infoxicación. Pero ¿a qué
se refiere este término?
La
infoxicación es la saturación de información con la que nos encontramos en
la actualidad. A lo largo del día recibimos datos y noticias constantemente y
esta información no sólo proviene de los medios de comunicación. Empresas,
webs, blogs, instituciones también generan una gran variedad de contenidos cada
día: comunicados, noticias, novedades….
Con
la era digital, esta información se ha multiplicado. Hay más medios de
comunicación, más canales, más formatos, y esto ha hecho que se valore
cada vez más la calidad de los contenidos. Por eso es importante que los
consumidores formen sus propios criterios y sus barreras, para recibir sólo la
información que realmente les interese y evitar infotoxicarse con contenidos
innecesarios y de baja calidad.
Qué
es la infoxicación y como escapar de ella
Si buscamos una explicación sencilla sobre
qué es la infoxicación deberíamos decir que la infoxicación es la sobrecarga de
información o exceso de información provocada por la profusión de contenidos en
Internet.
Este fenómeno afecta especialmente a los
profesionales del conocimiento, a casi todos los directores en una organización
y por extensión a todos los usuarios de Internet en mayor o menor medida. Creo
que en general pocas personas se libran.
Si has padecido alguno de estos síntomas
alguna vez:
- Agobio o ahogo derivado de la cantidad de datos o informaciones
- Parálisis por un volumen ingente de información
- Desconcierto ante tanto contenido sobre un tema
Entonces ya sabes qué es la infoxicación. La
vives en primera persona.
¿Qué
es la infoxicación? una breve historia del concepto
Podemos afirmar que la infoxicación es la
enfermedad de la sociedad digital de principios del siglo XXI.
Su peor consecuencia es que nos paraliza y
nos impide avanzar hacia los objetivos que nos hemos propuesto ya sean
individuales o colectivos como organización; por la misma saturación
informativa.
El concepto de infoxicación como tal fue
acuñado por primera vez por Alfons Cornella, Fundador y presidente de Infonomía en
el año 2000 o finales de 1999.
Sin duda fue un acierto por parte de Alfons
que fue el primero en definir y darse cuenta de qué es la infoxicación.
De esta forma para principios de este siglo
ya existía un concepto para definir los síntomas de lo que empezábamos a vivir
como un fenómeno global y que fue impulsado primero por Google y las redes
sociales después. Para seguir ampliándose con la Internet de las cosas.
Causas
de la infoxicación
Las causas de la infoxicación son sencillas.
Ya hemos dicho que se debe al volumen
inmanejable de datos, informaciones, contenidos y conocimientos que podemos
recibir y obtener de Internet.
Si es cierto que la posibilidad de compartir
y crear contenidos por parte de cualquier usuario en Internet, estoy pensando
en las redes sociales y blogs, está contribuyendo a ampliar el problema. Sobre
todo en algunas industrias relacionada con Internet.
Y también es cierto que el volumen de
información y datos en Internet no va a parar de crecer
¿Quiere
decir esto que el problema se agravará? No necesariamente
para aquellos que aprendan a controlar el flujo de informaciones.
¿Porque?
porque el principal responsable de sufrir esta saturación de información eres tú.
Desde el punto de vista profesional debería decir que esto es algo
incomprensible, que no entiendo como alguien puede decir que Twitter o Google
es una fuente, y no se comprueba la fuente real, es decir, el autor de la
información. Sin embargo, lo entiendo.
Veo comprensible que cualquier persona, en su
vida profesional o no, no sea capaz, o no quiera, validar las fuentes. Es algo lógico
si cuando buscamos cualquier información en Google nos encontramos con, por
ejemplo, 650.000 resultados. ¿Quién es capaz de leer más de 4 o 5 hojas de
resultados? ¿Quién tiene el tiempo suficiente para comprobar si los datos son
reales? Es más ¿alguien ha comprobado que realmente haya 650.000 resultados? Y
ya, para rematar, ¿a alguien realmente le importa si en vez de 650.000 hay
520.000?
Estamos en una situación en la que tenemos
acceso a infinidad de fuentes de información,
las noticias llegan de forma inmediata a todas partes, tenemos medios
tecnológicos para estar informados continuamente y sobre todo queremos saber
qué sucede en nuestro entorno.
Como consecuencia nos llegan miles de
impactos informativos que no tenemos capacidad de procesar. En ese momento
estamos infoxicados.
Pero…¿Por
qué nos infoxicamos?
Porque no nos expresamos bien en la web. No
olvidemos que la web, google, o quien sea, no está leyendo nuestra mente, luego
no sabe que estamos pensando, así que a veces entiende cosas diferentes a
partir de nuestras palabras escritas.
Porque no somos críticos con nuestras
necesidades de información. Internet es tan tentador que nos suscribimos a más
información de la necesaria o nos desviamos en nuestras investigaciones
gastando más tiempo del necesario.
Porque no utilizamos los medios técnicos
necesarios para mejorar nuestra eficiencia.
Por tanto, todo es culpa nuestra, no echemos
la culpa al medio o al mensajero y pongamos remedio.
Como escapar de la sobreabundancia de la
información
Teniendo claro qué es la infoxicación y sus
causas lo lógico es aprender a combatirla.
Y la solución es más o menos sencilla:
Filtrar o curar los contenidos, datos e informaciones de forma automatizada y
sistematizada.
Al igual que Internet ha evolucionado, lo han
hecho también las herramientas para capturar filtrar la información.
La cuestión es ser consciente de todo lo que
te estás perdiendo por no saber cómo filtrar la información. Y estas son
básicamente:
- Conocer las motivaciones de tus clientes
- Saber cómo actúan o van a actuar tus competidores
- Alimentar tu marketing de contenidos o tu innovación
- Desarrollar la gestión del conocimiento interno y externo
Casi
nada… ¿no es cierto?
Así pues aplicando las herramientas correctas
para cada tarea y centrándonos en las fuentes correctas, teniendo muy claro qué
queremos saber, nos encontraremos con mucha menos cantidad de información y más
interesante. Dejaremos de estar infoxicados.
Por último creo que es interesante que nos
respondamos a estas preguntas: ¿me beneficia en algo estar infoxicados? ¿A
quién le beneficia que yo esté infoxicados? La respuesta creo que es
obvia…
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